sábado, 13 de agosto de 2016

CAPÍTULO 8

C. La continuación del ministerio
8: 1--9: 34

1. Signos de significado Dispensacional
8: 1-17

1 Y cuando El 1 bajó de la una de la montaña, grandes b multitudes le siguieron.
2 una Y he aquí, un 1 b leproso, aproximándose, 2 c le adoró, diciendo: Señor, si quieres, me puedes limpiar.
3 Y extendiendo su mano, 1 a lo tocó, diciendo: Quiero; ser limpiado! Y al instante quedó limpio de su lepra.
4 Y Jesús le dijo: Mira, no lo digas a nadie; sino ve, 1 muéstrate al b sacerdote, y presenta la c don que mandó Moisés, para testimonio a ellos.
5 una y cuando entró en b Capernaum, 1 c centurión vino a él, rogándole
6 y diciendo: Señor, mi criado yace en la casa paralizada, terriblemente atormentado.
7 Y él le dijo: Yo iré a curarle.
8 Pero el centurión respondió y dijo: Señor, no soy digno de que Tú entres en mi casa; pero sólo hablar un una palabra, y mi criado quedará sano.
9 Porque también yo soy hombre bajo 1 autoridad, y tengo soldados a mis órdenes. Y digo a éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; ya mi siervo: Haz esto, y lo hace.
10 Jesús, oyendo esto, se maravilló y dijo a los que le seguían: De cierto os digo, 1 Sin nadie en Israel he hallado tanta fe.
11 Pero yo os digo que muchos vendrán 1 una desde el este y el oeste y se sentarán a la mesa con Abraham e Isaac y Jacob en el 2 reino de los cielos,
12 Pero los 1 hijos del reino serán un echados a la 2 oscuridad exterior. En ese lugar se realizará la 3 b llanto y el crujir de dientes.
13 Entonces Jesús dijo al centurión: Ve. A medida que han creído, que así sea un hecho para ti. Y su criado fue sanado en aquella b hora.
14 una Y Jesús, entrando en la casa de Pedro, vio a 1 a su b madre-en-ley que se acuesta y en una fiebre.
15 Y él un tocó su mano, y la fiebre la dejó. Y se levantó y le sirvió.
16 Y cuando cayó la noche, trajeron a él 1 a muchos que estaban poseídos por el demonio, y echó fuera a los demonios con la de una palabra, y 1 a todos los que estaban enfermos Sanó,
17 Así que lo que fue dicho por el profeta Isaías podría ser un cumplido, diciendo: 1 b "Él mismo tomó nuestras enfermedades, y c cargó con nuestras enfermedades ''.

2. La manera de seguir el Rey
8: 18-22

18 Cuando Jesús vio una multitud a su alrededor, dio orden de 1 salida hacia el otro lado.
19 un Y un escriba se acercó y le dijeron: Maestro, te 1 seguiré a dondequiera que 2 Go.
20 Y Jesús le dijo: Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo tienen perchas, pero el 1 de un Hijo del Hombre no tiene 2 dónde recostar la cabeza.
21 Y otro de los discípulos le dijo: Señor, un permiso de mí primero en 1 ir a enterrar a mi padre.
22 Pero Jesús le dijo, un Sígueme, y deja que los 1 b muertos entierren a sus propios 1 c muertos.

3. La Autoridad del Rey
8: 23 a -9: 8

a. A través de los vientos y el mar
8: 23-27

23 una Y cuando él entró en la barca, sus discípulos le siguieron.
24 Y he aquí que se levantó una gran 1 una tempestad en el mar, por lo que el barco se cubría de las ondas; pero Él estaba durmiendo.
25 Y ellos se acercaron y le despertó, diciendo: Señor, un salvarnos; perecemos!
26 Y él les dijo: ¿Por qué eres un cobarde, que de b poca 1 fe? Entonces, levantándose, 2 c reprendió a los vientos y al mar, y había un 3 gran d calma.
27 Y los hombres se maravillaron, diciendo: ¿Qué clase de hombre es éste, que aun los vientos y el mar 1 le obedecen?

segundo. A través de los demonios
8: 28-34

28 una Cuando llegó a la otra orilla, a la región de los gadarenos, dos endemoniados le salieron al encuentro, a medida que salían de las tumbas, tan extremadamente feroz que nadie fue capaz de pasar por ese camino.
29 Y he aquí, dieron voces, diciendo: 1 una ¿Qué tenemos que ver contigo, 2 b Hijo de Dios? ¿Usted ha venido aquí 3 antes de la c tiempo para atormentarnos?
30 Había entonces, un buen lejos de ellos, una manada de muchos cerdos alimentación.
31 Y los demonios 1 le rogó, diciendo: Si nos echas, mándanos a la piara de cerdos.
32 Y él les dijo: 1 Go! Y ellos salieron y entraron en los cerdos. Y he aquí, todo el hato 2 se precipitó por la pendiente escarpada en el mar, y murieron en las aguas.
33 Y los que estaban alimentando ellos huyeron, y se fueron a la ciudad e informaron de todo, incluyendo lo que había sucedido a los poseídos por demonios.
34 Y he aquí, toda la ciudad salió al encuentro de Jesús; Y cuando le vieron, le rogaron que 1 una de sus contornos.

CAPÍTULO 9

do. Para perdonar pecados
9: 1-8

1 Y entrando en un barco, cruzó una y vino a su 1 una propia ciudad.
2 una Y he aquí, le trajeron un paralítico, acostado en una cama. Y Jesús, 1 ver su b fe, dijo al paralítico: Toma c coraje, hijo; sus 2 pecados son d perdonados.
3 Y he aquí, algunos de los 1 escribas decían dentro de sí: Este 2 a blasfema.
4 Jesús, 1 de conocer sus 2 pensamientos, dijo: ¿Por qué estás b pensar las cosas mal en su corazón?
5 Por el cual es 1 más fácil, decir: Tus pecados te son perdonados, o decir: 2 Levántate y anda?
6 Pues para que sepáis que el de un Hijo del hombre tiene 1 en la tierra poder b perdonar pecados - Luego dijo al paralítico: Levántate, 2 ç toma tu lecho y 3 Cesta de la casa.
7 Y 1 se levantó y se fue a su casa.
8 Y cuando las multitudes vieron esto, un temido y b glorificaron a Dios, que había dado tal poder a los hombres.

4. El disfrutar con los pecadores
9: 9-13

9 una Pasando Jesús de allí, vio a un hombre sentado en el despacho de impuestos, llamado 1 b Mateo, y él le dijo: 2 ç Follow Me. Y se levantó y 3 le siguió.
10 Y como Jesús sentado a la mesa en la 1 casa, he aquí, muchos de 2 a publicanos y b pecadores vinieron y se sentó junto a Jesús y sus discípulos.
11 Y cuando los 1 fariseos, dijeron a sus discípulos: 2 ¿Por qué come vuestro Maestro con los publicanos y pecadores?
12 Cuando oyó esto, dijo, aquellos que son fuertes, no tienen necesidad de un 1 médico, sino los que son 2 enferma.
13 Pero anda, 1 saber lo que esto significa, un "Deseo 2 misericordia y no B sacrificio, '' porque no he venido a llamar a 3 c justos, sino d pecadores.

5. Al ser incompatible con la religión
9: 14-17

14 una Luego los b discípulos de Juan se acercaron a él, diciendo: 1 ¿Por qué nosotros y los fariseos 2 c rápidos 3 mucho, pero Sus d discípulos hacemos 4 no ayunan?
15 Y Jesús les dijo: Los 1 hijos de la cámara nupcial no pueden llorar, siempre que el 2 un novio está con ellos, ¿verdad? Pero b vendrán días cuando el esposo les será de 3 quitado de ellos, y luego lo harán ç rápido.
16 Nadie pone remiendo de 1 paño unfulled en un 2 vestido viejo, por lo que la llena hasta aleja de la prenda, y se hace peor la rotura.
17 Ni se pusieron 1 vino nuevo en 2 a odres viejos; de lo contrario, los odres se rompen, y el vino se derrama, y ​​los odres se pierden; pero echan el vino nuevo en 3 b odres nuevos, y así ambos se conservan.

6. Señales de significado Dispensacional repetidas
9: 18-34

18 1 una medida que estaba hablando estas cosas a ellos, he aquí, un 2 gobernante vino y b le adoró, diciendo: Mi hija acaba de morir, pero ven y pon tu mano sobre ella, y vivirá.
19 Y Jesús levantó y le siguió, y así lo hicieron sus discípulos.
20 Y he aquí, una mujer que había estado sufriendo de un 1 un flujo de sangre por 2 de doce años 3 acercó por detrás y tocó el 4 b borde de su manto,
21 Porque decía entre sí: Si tan solo un toque su manto, 1 seré 2 sanado.
22 Y Jesús, volviéndose y mirando a ella, dijo: Tomad un valor, hija; su b fe te ha sanado. Y la mujer fue sanada desde aquella hora.
23 Y cuando Jesús vino a la regla de 1 casa y vio a los flautistas y la gente que hacía alboroto,
24 El dijo: Apartaos, porque la niña no ha muerto sino que es un sueño. Y se rieron con desprecio hacia él.
25 Pero cuando el 1 multitud había sido una echada fuera, entró y b tomó de la mano, y la muchacha 2 se levantó.
26 Y esto de un informe salieron por toda aquella tierra.
27 una Pasando Jesús de allí, dos 1 ciegos lo siguieron, gritando y diciendo: Ten piedad de nosotros, 2 b Hijo de David!
28 Y cuando él entró en la 1 casa, los ciegos se le acercaron; y Jesús les dijo: ¿Usted cree que yo soy capaz de hacer esto? Ellos le dijeron: Sí, Señor.
29 Entonces un tocó los ojos, diciendo: Conforme a vuestra b fe, que sea c hecho.
30 Y los 1 a los ojos fueron abiertos. Y Jesús le encargó rigurosamente ellos diciendo, b Mirad que nadie lo sabe!
31 Pero ellos salieron y una propagación de informes acerca de él en toda aquella tierra.
32 Y como iban a salir, he aquí, le trajeron un 1 un hombre mudo, poseído por un demonio.
33 Y cuando el demonio fue expulsado, el mudo 1 un rayo. Y las multitudes se maravillaron, diciendo: Nunca ha habido nada como esto b visto en Israel.
34 Pero los fariseos decían: Por el 1 de un príncipe de los demonios echaba fuera los demonios.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.

Unordered List

Sample Text

Blog Archive

Con la tecnología de Blogger.

Popular Posts

Recent Posts

Text Widget